Si bien la gran mayoría de las veces se habla de tipos y grados de acne. Existe también una clasificación de etapas del acne, que guarda relación con el avance y la progresiva gravedad que puede ir adquiriendo este tipo de infección de la piel. Suele ocurrir que cuando no se tratan a tiempo problemas este tipo, se ingresa en ciertas etapas del acne con mayores consecuencias.
En cuanto a la primera de las etapas del acne se expresa que suele estar marcada por lo que se conoce como acné comedoniano, donde apenas se presentan inflamaciones o enrojecimiento. La segunda de las etapas del acne se caracteriza por un acné comedoniano pero de mayor severidad donde ya se registran bastantes granos y protuberancias en la zona afectada.
Al momento de llegar a la tercera de las etapas del acne, se ingresa en cuadros de acné pápulo pustuloso, que si bien puede ser leve en su inicio, de no ser tratado puede seguir avanzando. La cuarta fase de las etapas del acne es sencillamente la aparición del acné pápulo pustuloso grave. Un tipo de acné muy persistente que no se logra quitar con la mayoría de los tratamientos convencionales.
La última de las etapas del acne es puramente el acné del tipo nódulo quístico, muy persistente y que solo puede curarse con tratamientos muy específicos. Es importante tratar este tipo de acné ya que, si no se hace, suele dejar marcas de por vida, sobretodo en el rostro.
Queda claro que para ingresar en las etapas del acne más elevadas y problemáticas es necesario atacar el problema lo antes posible. Para ello existen hoy en día métodos como Acnevolution, capaces de solucionar los problemas de acne de una vez y para siempre en un lapso menor a los 15 días y de forma 100% natural.